domingo, 21 de abril de 2013

El eterno círculo de la dependencia.

Dependiendo del lugar donde te críes, del ambiente en el que creces llega un momento en el que te encuentras envuelto en cierta rutina.
No parece ser culpa de nadie, será la edad como dicen... Pero no puedes evitar sentirte hundido en un bucle que a decir verdad no sabes como y cuando se romperá. Porque queremos que se rompa ¿No? O a lo mejor preferimos la seguridad de la rutina antes que la incertidumbre de la libertad, de la independencia, del vivir. 
Será que es domingo, que es primavera y que llevo todo el fin de semana sin salir de casa. Mirando por la ventana como pasa un día espléndido tras otro.
Por esa razón me he puesto a pensar, porque cuando estás solo contigo mismo sin nada o nadie que interfiera en tus pensamientos, te escuchas. ¿En qué pienso? Pienso en mañana, no en mañana lunes, en mañana dentro de cinco, diez o quince años. ¿Dónde voy a estar? ¿Habré cambiado mucho? ¿De qué gente estaré rodeada?
Supongo que todos nos hemos hecho estas preguntas a las que solo el tiempo puede dar respuesta, solo nos queda guiar nuestro camino hacia la respuesta. No sabemos si será el azar o la consecuencia de nuestras acciones las que cambiaran nuestra vida. Lo importante es conseguir aquello que quieres, que deseas y no importa si no sabes lo que es, ya lo sabrás, o eso me digo todas las noches. Al fin y al cabo de eso se trata la vida. De descubrirla, descubrirte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario