No parece ser culpa de nadie, será la edad como dicen... Pero no puedes evitar sentirte hundido en un bucle que a decir verdad no sabes como y cuando se romperá. Porque queremos que se rompa ¿No? O a lo mejor preferimos la seguridad de la rutina antes que la incertidumbre de la libertad, de la independencia, del vivir.
Será que es domingo, que es primavera y que llevo todo el fin de semana sin salir de casa. Mirando por la ventana como pasa un día espléndido tras otro.
Por esa razón me he puesto a pensar, porque cuando estás solo contigo mismo sin nada o nadie que interfiera en tus pensamientos, te escuchas. ¿En qué pienso? Pienso en mañana, no en mañana lunes, en mañana dentro de cinco, diez o quince años. ¿Dónde voy a estar? ¿Habré cambiado mucho? ¿De qué gente estaré rodeada?
Supongo que todos nos hemos hecho estas preguntas a las que solo el tiempo puede dar respuesta, solo nos queda guiar nuestro camino hacia la respuesta. No sabemos si será el azar o la consecuencia de nuestras acciones las que cambiaran nuestra vida. Lo importante es conseguir aquello que quieres, que deseas y no importa si no sabes lo que es, ya lo sabrás, o eso me digo todas las noches. Al fin y al cabo de eso se trata la vida. De descubrirla, descubrirte.
Supongo que todos nos hemos hecho estas preguntas a las que solo el tiempo puede dar respuesta, solo nos queda guiar nuestro camino hacia la respuesta. No sabemos si será el azar o la consecuencia de nuestras acciones las que cambiaran nuestra vida. Lo importante es conseguir aquello que quieres, que deseas y no importa si no sabes lo que es, ya lo sabrás, o eso me digo todas las noches. Al fin y al cabo de eso se trata la vida. De descubrirla, descubrirte.
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